Gerencia de la felicidad en el trabajo.
diciembre 20, 2014
Aplicar principios del liderazgo al emprendimiento
enero 15, 2015
Show all
Cada
final de año  dedico tiempo para escribir
los “pronósticos” del siguiente, sólo porque entendiendo que hay un ciclo que
se cierra y otro que se abre, y este año no será la excepción. 

Para
plasmar estas ideas, suelo antes revisar lo que escribí el año  anterior, con el objeto único de saber cómo
me fue como “pitoniso”, no  en lo  colectivo, sino  en lo personal. La verdad es que lo
pronosticado para este 2014, se acerco mucho 
a lo que me ocurrió, eso me dice que me lo creí y actué en consecuencia.
Mi visión sobre lo que sería el año estuvo muy acertada, dado todo cuanto logré
avanzar en lo personal y profesional. 

Mis
pronósticos han sido considerados una sátira para el trabajo que hacen los
astrólogos, videntes y economistas; para ellos mis respetos  y 
consideración, no pretendo competir con ellos; mi trabajo es distinto,
mi mirada busca conectar mis recursos personales “inexplorados” o poco usados,  y sacarlos a relucir en momentos que son
necesarios. 

Para
este año 2015, que se plantea complejo para quienes vivimos en entornos tan
acontecidos,  vulnerables e inestables en
muchos sentidos, es preciso considerar lo siguiente: 

La flexibilidad mental será
lo que marque la diferencia
. En tiempos cambiantes,
requerimos soltar la rigidez de conceptos y “verdades” inamovibles, y comenzar
a practicar el modelo de pensamiento infantil: Imaginar sin estructura de lo posible o imposible. Pensar como
niños permitirá encontrar soluciones poco convencionales. Desarrollar la
flexibilidad mental debe convertirse en un hábito cotidiano. 

“Despertar el gigante
interior”.
El mismo título de un gran libro de
Anthony Robbins, y me parece un nombre (y un modelo) muy apropiado para
presentar mi idea, sobre la necesidad que tendremos de provocar que surjan de
nuestro interior,  una serie de recursos
que hemos tenidos “dormidos” por alguna 
u otra razón, pero que siempre están allí, y que cuando los estimulamos,
ellos salen y hacen su mejor trabajo. Todos tenemos recursos subutilizados que
van desde: la manera de sacarle provecho a nuestro capital relacional, hasta la
habilidad para concentrarnos en una tarea durante el tiempo necesario para
culminarla. 

Formula: Más prosperidad y
menos crisis
.
Tenemos una tendencia, estimulada socialmente, de conectarnos mentalmente con
las malas noticias, las crisis, el caos, lo dramático y la victimización. Si
somos lo que hacemos con nuestras emociones y pensamientos, debemos
procurar  desconectar nuestro estado emocional-mental
de todo lo que nos distrae de nuestro interés 
de ser prospero y productivos. No propongo que nos hagamos la vista
gorda a las circunstancias que nos desafían, y estemos en un mundo paralelo de
fantasía  donde no ocurre nada; mi propuesta
es que habilitemos nuestra capacidad de darle la justa dimensión a cada hecho,
interpretarlo desde la posibilidad de 
aprender y luego conectar lo aprendido, con ser más prosperos. Si
dedicamos mayor tiempo a buscar la prosperidad, tendremos menos tiempo para
sufrir la crisis.  

Generar cambios en el
“ahora”.
Este nuevo 
ciclo demandará no sólo vivir en estado presente cada instante, sino
hacer cambios en ese estado; es decir, 
hacer cambios al “ahora” que vivimos. Esto implica ser consciente que
nada en nuestro entorno cambiará si no 
somos capaces de  iniciar el
cambio, cada uno tiene la responsabilidad de acudir a sus valores ciudadanos y
a su responsabilidad como líderes, a transitar el mundo de  la generación de transformaciones de  las realidades que nos tocan vivir. Se trata
de no  dejar que el estado indeseado de
las cosas “nos moje los pies”, se trata de hacerse cargo  apenas veas lo que requiere ser mejorado o
transformado, tomes acción y líderes el 
cambio necesario.  Para esto  se requiere sacar nuestro amor cívico, la
bondad y el valor de servir. 

Seguro
estoy, que si nos hacemos cargo de poner en práctica lo anterior, trabajar
profundamente en nosotros, seremos capaces de superar las circunstancias que
nos desafían y no  roban el privilegio de
vivir plenamente.   

Háganse
cargo de vivir un 2015 pleno, colmado de 
alegría y, repleto de acciones apasionadas por ser mejores seres cada
segundo.

Siempre
tu amigo… 
Amancio E. Ojeda Saavedra
amancio@alianzasdeaprendizaje.com 
@amanciojeda 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *